Diciembre 2009
 
"La primera prioridad de la Política Exterior de Chile, ha sido, es y va a ser América Latina", dijo el Canciller chileno Mariano Fernández.
Canciller Fernández realiza un balance de la política exterior del 2009

Como se aproxima velozmente fin de año, nos pareció oportuno intercambiar opiniones con ustedes, sobre lo que ha sido este año en la política exterior de Chile. Aprovecho de informarles que esta semana va a salir una publicación -"Hitos de la Política Exterior"- que se va a distribuir en los próximos días, donde pueden tener una información pormenorizada de algunos temas que voy a mencionar. Pero me parece interesante partir diciendo qué es lo que a nosotros nos ha parecido, al Gobierno, que han sido puntos destacados de la política exterior de Chile.

En primer término, tengo que mencionar que para Chile, ha sido prioridad política significativa, la relación con América Latina, pero después vuelvo sobre esto. Luego, ustedes acaban de ver que se ha producido el ingreso de Chile a la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), una organización de países que establece varias prácticas de desarrollo económico, político, institucional y social. Para Chile esta participación marca un cambio cualitativo en su inserción internacional. Desde luego, en todo lo que significa la apreciación desde el punto de vista de las entidades clasificadoras internacionales o de riesgo, porque los estándares de la OCDE establecen supuestos que, no siendo miembros se tienen que comprobar, pero al ser miembro de la organización, se sabe que en el país hay compatibilidad con determinados estándares respecto de transparencia, de desarrollo, de inclusión social, etc. La invitación se produjo el día 15 de diciembre, con participación del Ministro de Hacienda, y el 11 de enero tendremos la visita del Secretario General de la OCDE, Ángel Gurría, quien procederá a suscribir con Chile ese día la formalidad de la participación.

Manteniéndonos en ese nivel y de manera menos conocida, pero bastante significativa, nos asociamos este año con la Unión Europea, en la Iniciativa para el Desarrollo y la Innovación. Como se sabe, tenemos un Tratado de Libre Comercio con la Unión Europea, un acuerdo de asociación y concertación política y científico-tecnológica que marcha muy bien, tan bien que hay poca discusión en la opinión pública sobre la marcha del tratado. Y hemos agregado, también pensando cualitativamente, esta asociación que nos permite acceder institucionalmente a la tecnología de punta, a la innovación, a la investigación y al desarrollo de la Unión Europea. Destaco esto porque son diseños de arquitectura del desarrollo que no tienen elementos polémicos, sino más bien, van agregando al país nuevos valores de carácter cualitativo.

También en ese sentido y desde una perspectiva más política, un gran hito de la política exterior de Chile fue la Cumbre de Líderes Progresistas de Viña del Mar, que contó con el Primer Ministro británico (Gordon Brown), el Vicepresidente de los Estados Unidos (Joseph Biden), el Primer Ministro noruego (Jens Stoltenberg), el presidente del Gobierno del Reino de España (José Luis Rodríguez Zapatero) y los presidentes de Argentina (Cristina Fernandez), Uruguay (Tabaré Vazquez), Brasil (Luis Ignacio Lula da Silva), Chile, más el Secretario General de la OEA (José Miguel Insulza), y la Secretaria Ejecutiva de la CEPAL (Alicia Bárcena). Por primera vez en la historia nacional Chile convoca y recibe en una cumbre de este tipo, a un grupo de mandatarios de este nivel, y además, por primera vez, recibía a un Primer Ministro británico y la Visita Oficial del Vicepresidente de Estados Unidos con el nuevo gobierno del Presidente Barack Obama. En este sentido, la convocatoria de la Presidenta Bachelet, marca un sello de lo que yo considero son los cambios cualitativos de la política exterior de Chile, que no se están produciendo los últimos doce meses, sino que vienen con un impulso y un desarrollo sostenido desde hace bastantes años, punto a punto, paso a paso.

Y en relación a este tipo de iniciativas, creo que es cualitativamente muy importante que el Acuerdo Transpacífico de Libre Comercio que tiene Chile con Singapur, Nueva Zelandia y Brunei haya recibido, en la última reunión de APEC, la solicitud de ingreso de Estados Unidos, porque con esto estamos abriendo por primera vez de manera más sustantiva la posibilidad de que el área del Asia Pacífico no solamente sea un área de concertación económica, sino que pase a ser una de libre comercio que sería el área de libre comercio más importante del mundo. En APEC está más del 50% del Producto Bruto mundial, y junto con Estados Unidos están expresando su interés por participar Australia, Perú y algunos otros países. En este punto, vemos que lo que llaman el modelo chileno de un país que es pequeño -que hoy día ya no se dice que es pequeño, sino de mediano alcance- con una apertura comercial desprovista de proteccionismo, con políticas fiscales rigurosas y con énfasis en la inclusión social, pasa a ser algo extremadamente atractivo. Entonces, así como el acuerdo del P4, del Transpacífico, se firmó entre estos cuatro países de APEC, hoy día la decisión del Presidente Obama, anunciada antes del inicio de la última Cumbre de APEC en Singapur, tiene a Chile como un protagonista central, porque fue uno de los países que originó el acuerdo de libre comercio.

Acercándonos a América Latina, estuvimos en la última Cumbre Iberoamericana en Lisboa, y lo quiero recordar simplemente como un símbolo de lo que les estoy explicando. Quienes vieron la ceremonia, quienes vieron el desarrollo de la cumbre, pudieron observar o recordarán que en el momento de finalizar el Presidente de Portugal, Presidente Protémpore de la Cumbre Iberoamericana, dijo que no podía terminar la cita de Portugal sin rendir un homenaje a la Presidenta de Chile, Michelle Bachelet, por su gestión, por su carisma, por su imagen internacional, por lo ha hecho en Chile y por lo que ha hecho Chile. Habría que agregar que en la Visita de Estado a Portugal, al finalizar la Cumbre, los homenajes fueron semejantes, y un elemento distintivo y muy interesante que da señales respecto a lo que digo, es que la misma noche que cuando al dia siguiente, se firma en Lisboa el Tratado de Lisboa, el nuevo tratado que rige a la Unión Europea, a una ceremonia ciento por ciento europea, el único invitado de honor no europeo fue la Presidenta de Chile. (Participaron el Presidente de Portugal, el presidente del Gobierno Español, el nuevo presidente de la Unión Europea, el belga Van Rompuy, la nueva encargada de relaciones exteriores, la británica Lady Ashton). Si alguno de ustedes estuvo ahí, vio que en primera fila se encontraba sentada, entre los Jefes de Estado europeos, la Presidenta de Chile, único invitado extranjero. Y lo digo no por celebrar una formalidad, lo digo porque son reconocimientos políticos reales a una condición de liderazgo internacional que Chile ha ido ganando y ha ido plasmando con los años.

Sobre América Latina, tengo que decir que hemos tenido un año bastante intenso. Chile entregó en agosto deste año la Presidencia Protémpore de Unasur, después de una gestión que han calificado todos los participantes como exitosa, con puntos relevantes como fueron las intervenciones para contribuir al fin de la crisis boliviana de hace poco más de un año, y también con la implementación de algunos consejos que le empiezan a dar estructura e institucionalidad a Unasur.

En las relaciones bilaterales, creo que es muy importante destacar nuestros avances. Primeramente, el estado -yo diría espléndido- de las relaciones con el principal vecino que es Argentina, que este año se caracterizó, uno, porque celebramos de manera simbólica y solemne los Veinticinco años del Tratado de Paz de 1984; y dos, porque se consolidó un avance con elementos de fondo, como es el Tratado de Integración y Cooperación suscrito en Maipú por las dos Presidentas, Bachelet y Fernández. Este acuerdo tiene una característica muy esencial: es un Tratado de una nueva arquitectura, porque no es un tratado para poner límites a un conflicto ni para dirimir alguna diferencia, por el contrario, es un tratado para construir hacia el siglo XXI, incorporando mecanismos como la libre circulación de personas, la profundización de la conectividad vial y la infraestructura. Y una colaboración mucho más estrecha en diversos ámbitos, entre las autoridades, con el objeto de ir armando una especia de inicio de elementos que envidiamos de la Unión Europea, y que esperamos funcionen adecuadamente, para poder ir extendiéndolos a otros países. Naturalmente que nuestra aspiración es que hubiéramos firmado este Tratado de Integración y Cooperación, de manera multilateral. Sin embargo, no ha sido sencillo llegar a cosas de tanta profundidad como lo que hemos logrado con Argentina y por lo tanto hemos repetido un modelo que se inició hace veinte años con los tratados de libre comercio como una manera de aproximarse, de acercarse y de consolidar relaciones con los países. En esta oportunidad lo hemos hecho con Argentina y esperamos extenderlo a otros países de América del Sur y América Latina.

Y aquí tengo que recuperar la primera frase: la primera prioridad de la Política Exterior de Chile, ha sido, es y va a ser América Latina y el interés mayor de Chile es una América Latina unida, integrada, que pueda ser un interlocutor válido e importante en todo el proceso de globalización que lleva adelante el siglo XXI.

También hemos desarrollado las mejores relaciones no diplomáticas con Bolivia. Tenemos una agenda de Trece Puntos, seguimos conversando en ella, esperamos llegar a resultados tan pronto como sea posible, resultados en que avancemos satisfactoriamente las dos partes, que sean positivos para Bolivia y también para nuestro país. Podría dar un detalle largo de actividades en la región: las relaciones bilaterales con Brasil, la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio de Chile con Perú, de Chile con Colombia, también tenemos significativas relaciones políticas de cooperación con países que nos parecen muy importantes que están estabilizando sus democracias, como Paraguay y naturalmente tenemos una relación muy estable y muy positiva con viejos amigos como el caso de Uruguay y Ecuador, aquí en América del Sur. El Salvador y Guatemala en Centroamérica. Y México, desde luego, en América del Norte, que fue el primer país con que celebramos tratado de libre comercio cuando se reinstauró la democracia en Chile.

Esta es una síntesis de este año 2009
Seguimos teniendo en materias comerciales y económicas muy buenas relaciones con los países asiáticos, también con la Unión Europea, y en este año recesivo, se ha logrado mantener un ritmo de actividad económica internacional que va a permitir contribuir de manera importante al producto en el año 2010. Hemos pasado la crisis, se ha hablado hasta la saciedad, yo no voy a volver a los temas de política interna, de los procesos de inclusión social, sino que simplemente, voy a agregar que con todas las dificultades que ha habido en el mundo, en general, hemos logrado mantener un comercio exterior y una actividad internacional significativa.

Estuve esta mañana en una reunión del Comité de Inversiones Extranjeras, y es muy significativo que las inversiones autorizadas para el año 2009 casi llegan al nivel de 2008, que fueron las más importantes desde el año 1999 y se está viendo que la materialización también va a ser significativa, de tal manera que el país se encuentra en una muy buena condición.

Eso es lo que podría decir sobre la política exterior de este gobierno, en este 2009.




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