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El mundo del espionaje latinoamericano La época de la Guerra Fría quedó atrás, los regímenes de facto en la región, también, y los tiempos cambiaron para las agencias de inteligencia. Los analistas coinciden en asegurar que el espionaje interno constituye el enfoque central de los organismos de inteligencia. Pero claro, también aseguran que hay tiempo para cruzar la frontera y espiar al vecino. Y, de paso, generar roces diplomáticos. En general, los gobiernos se muestran reacios a hablar sobre el tema y las agencias prefirieron no dar declaraciones, pese a las consultas de BBC Mundo. Yo espío, tú espías Pero, ¿qué tan común es esta situación de espionaje? Para Robert Munks, editor para las Américas de la revista británica especializada en temas de Defensa Jane's Intelligence Weekly, "habida cuenta de su rivalidad territorial y militar, sería sorprendente que Chile y Perú no se dedicaran a alguna forma de espionaje entre ellos". "De hecho, la motivación de Perú para la escalada de la controversia podría ser principalmente interna, con un García que se enfrenta a una caída en su popularidad y escándalos de corrupción", asegura. "Región
tranquila" Esto "puede sugerir una manipulación mediática por
parte de los políticos para justificar elementos de sus políticas
bilaterales", agrega Munks. Munks asegura que "la mayor parte de estos servicios se dedican a problemas de seguridad interna. Únicamente los países grandes, Argentina, Brasil, quizá México, pueden hacer espionaje en el exterior". Por su parte, Nigel Inkster, director de la unidad de Amenazas Transnacionales y Riesgo Político del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS, por sus siglas en inglés), explica que "probablemente no haya espías latinoamericanos en otras partes del mundo. Puede haber alguna actividad pero no creo que sea ni muy común, ni muy siniestra o preocupante para otros países". Inkster, que trabajó entre 1975 y 2006 como agente de inteligencia externa en el Servicio Secreto de Inteligencia (SIS, por sus siglas en inglés) del Reino Unido, asegura que "vista Latinoamérica como un todo hay relativamente pocos países que tienen capacidades de inteligencia de muy alta calidad". El experto, en ese sentido, destaca a los servicios de inteligencia de Colombia y de Perú. ¿Qué tipo de operaciones llevan adelante? Munks indica que, al igual como está sucediendo en otras partes, en América Latina está creciendo la importancia de las llamadas operaciones de "Techint" (inteligencia técnica).Esto implica la interceptación de llamadas y la vigilancia satelital. Y se diferencia de la "Humint" (inteligencia humana), que utiliza a los topos -infiltrados en organizaciones- e informantes. Pero también hay tiempo para otras actividades. "En algunos de los países, cuyo foco es mayormente interno, creo que hay mucho uso del chantaje, presión, y en algunos casos extremos el uso de violencia física, e incluso, los asesinatos selectivos", explica Inkster. Presencia externa Y menciona también el incremento de las actividades de China, además de las de Rusia, en Cuba para brindar asesoría y recibir información de la histórica Dirección General de Inteligencia cubana, el organismo "más sofisticado de la región". Una asesoría que La Habana estaría trasladando hacia Caracas, en lo que Munks califica de "la mayor exportación de espías en la región". A pesar de que Inkster
no sabe qué tan buenos se han tornado
los agentes venezolanos en "controlar y monitorear a la disidencia
interna", cree que el entrenamiento tendrá su impacto. "Estar bien informado no garantiza por sí mismo mejores decisiones, pero estar poco informado o desinformado reduce considerablemente las posibilidades de éxito", agrega. En ese sentido América Latina parece no salir muy bien parada. Inkster dice que la prueba clave para saber si un país tiene un servicio de calidad es si resulta capaz de brindar información precisa y confiable de Inteligencia externa que pueda ser usada por los responsables de elaborar políticas. "Esto no es lo que sucede en América Latina. Lo que describí es el ideal", asegura. Además, Inkster advierte que en este momento en la región hay cuestiones de seguridad transnacionales que están empezando a impactar más en la seguridad. A saber: grupos no estatales armados, narcotraficantes y, también -asegura el analista- "el comienzo del resurgimiento de disputas fronterizas irresolutas", temas que "han estado en silencio, pero que es probable que en años venideros se exacerben como problemas en torno a los recursos naturales". (BBCMundo)
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